Según la asociación española de camas, es recomendable cambiar el colchón cada 8 o 10 años ya que, aunque en apariencia nos parezca que están nuevos, solo están como nuevos. Es decir, por dentro el colchón no tendrá cualidades de higiene óptimas para el descanso, ni las cualidades que garantizan el buen descanso porque los materiales las habrán perdido. Si notas que tu colchón pierde firmeza o presenta bultos y deformaciones es el momento de renovarlo. Además, los tratamientos higiénicos que los materiales del colchón pueden tener (anti bacterianos, anti hongos y antialérgicos) van perdiendo efectividad con el paso de los años, por lo que, si tu colchón tiene más de 10 años, es muy probable que haya perdido todo el efecto. Los indicadores más relevantes para saber que ha llegado el momento de renovar tu colchón son:

  • Levantarse cansado
  • Dolores de espalda y lumbares
  • Los movimientos de tu pareja no te dejan descansar
  • Te vas al centro de la cama sin querer
  • La superficie de arriba está arrugada

Si se dan alguna o varias de estas circunstancias, ha llegado el momento de comprar un nuevo colchón.

El peso es uno de los elementos que tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir un colchón. Para personas con un peso hasta 110 kg es recomendable utilizar un colchón con espuma HR, pero para personas entre 110 y 135 kg (aproximadamente), es más recomendable elegir un colchón de muelles ensacados, ya que son más resistentes.

Recomendamos que ponga el colchón sobre una base firme como un canapé, una base tapizada o en el suelo, no se recomienda sobre somieres laminados.

Núcleo: Es la parte fundamental del colchón y la responsable de determinar el nivel de firmeza del mismo. Puede ser de diferentes tipos: el colchón clásico de muelles o de otras tecnologías más novedosas como látex, viscoelástico o espumas técnicas de alta densidad. Capas acolchadas: Son las primeras capas que están en contacto con el cuerpo responsables de la acogida y confort de nuestro cuerpo. Normalmente se componen de combinaciones de fibras, espumas de poliéster, látex o viscoelásticas. Entre las capas acolchadas y el núcleo se encuentran los separadores y los amortiguadores. Gracias a las diferentes combinaciones de núcleos y acolchados se consiguen distintos grados de firmeza y confort para que el colchón se adapte perfectamente a las preferencias de cada tipo de usuario.

El acolchado es el material de la superficie del colchón, este define su adaptabilidad (la forma en que se adapta al cuerpo).

En SonnoMattress tenemos 4 tipos de acolchado para nuestros colchones y toppers.

  • Vissoft: Espuma Memory Foam
  • Viscoelástica: Material desarollado por la Nasa, sirve para reproducir las presiones sobre la superficie con la capacidad de volver a su forma original.
  • Viscogel: Combina la espuma viscoelástica con partículas de gel, disminuyendo la senación de calor. Proporciona una mayor durabilidad y ofrece una mejor adaptabilidad que el gel.
  • Visografeno: Es la última tecnología en el descanso con propiedades innovadoras. Absobre la temperatura un 50% más que otros materiales, permitiendo un descanso con menor acumulación de temperatura y favoreciendo el equilibrio térmico.

En SonnoMatress® no tenemos el servicio disponible de recogida del colchón antiguo.

Tras la recepción de su colchón, desde SonnoMatress® le aconsejamos no tener el colchón enrollado más de 48h tras recibirlo. Sin embargo, en nuestros cálculos hemos tenido en cuenta los posibles retrasos en logística que pueda haber y se han realizado pruebas en la que los colchones aguantan hasta 2 meses sin sufrir daños.

Con la intención de abaratar y facilitar el transporte ofreciendo el mejor y más rápido servicio de entrega en su domicilio, todos nuestros colchones se envían enrollados y envasado al vacío. Justo antes de la recogida del colchón en la fábrica para su transporte, los colchones son envasados al vacío y enrollados, al almacenarlos al vacío conseguimos que se conserven en perfectas condiciones todas las propiedades de los materiales. Una vez han salido de la fábrica, los colchones son entregados en un plazo de 1 o 2 días en la dirección indicada durante la compra siempre que se encuentre dentro del territorio nacional peninsular.

En SonnoMatress® procuramos que todos nuestros productos cumplan con las garantías y los procesos de fabricación correctos. No obstante, en algunas situaciones, durante su transporte o por circunstancias externas, puede que la mercancía haya sido dañada. Por eso aconsejamos que al recibir la mercancía se asegure de que no sufre algún desperfecto, como manchas de humedad o si nota que la tela está rasgada o existe algún hilo suelto que pueda suponer un problema de fábrica. Verifique con la etiqueta que viene pegada en el producto, que el producto que tiene en sus manos corresponde con el mismo que realizó en el pedido. En caso de encontrar algún defecto de fabricación o daño producido durante el trasporte debe comunicarlo en un plazo máximo de 24 horas tras recibir el producto a nuestro equipo de atención al cliente, en correo info@sonnoshop.com o el teléfono 650 90 68 91. No se aceptan reclamaciones por desperfectos estéticos o daños de transporte pasado el plazo estipulado.

Antes de desenrollar el colchón asegúrese de que no tenga ningún desperfecto, fíjese en el estado del plástico que envuelve su mercancía por si este pudiera estar rasgado o la mercancía haya podido sufrir daños durante su transporte. Verifique que la etiqueta que viene pegada en el embalaje del producto se corresponde con el pedido que realizó Recomendamos que ponga el colchón, si es necesario sobre un plástico o manta sobre el propio suelo. Así como sobre una base firme como un canapé o una base tapizada ya que no se recomienda sobre somieres laminados ya que estos pueden dañar el colchón. Retire cuidadosamente el colchón del envoltorio teniendo especial cuidado en no dañar los tejidos del colchón ya que al estar envasado al vacío tendrá el plástico muy pegado al propio producto. Deje el colchón sobre la base firme entre 24 y 48 horas antes de su primer uso para que recupere su forma y propiedades, y así conseguir que la vida del colchón sea más duradera.

Lamentamos informarle que por motivos de higiene y según la legislación vigente, los colchones, almohadas, toppers… no se pueden probar. Por lo que un producto que se haya desprovisto de su embalaje original no admite ni cambio ni devolución excepto por motivos de defecto de fabricación dentro de los 14 días naturales siguientes a la entrega de la mercancía.

Retire cuidadosamente el colchón del envoltorio teniendo especial cuidado en no dañar los tejidos del colchón ya que al estar envasado al vacío tendrá el plástico muy pegado al propio producto.

Recomendamos que ponga el colchón sobre una base firme como un canapé, una base tapizada o en el suelo, no se recomienda sobre somieres laminados.

Es aconsejable no utilizar el colchón hasta 24-48 horas después de ser desembalado, manteniéndolo en una posición horizontal sobre una superficie plana.

Se puede poner funda a los colchones, pero recomendamos que sea solo en la parte superior para que este tenga una mejor transpiración.

Para los colchones de mulles ensacados no supone ningún inconveniente.

Es aconsejable cambiar el colchón de posición, al menos una vez cada 2 meses, cambiando la cabeza a los pies (no de arriba abajo, salvo que se indique la reversibilidad) para usar todo el colchón y prolongar su vida útil. Revisa que tu base está en buenas condiciones para no dañar tu colchón nuevo. Recomendamos usar una base, canapé o somier de la misma medida que el colchón. Es Importante utilizar cubre colchones o fundas para el colchón que lo aíslen de agresiones externas. No es recomendable doblar el colchón, ponerse de pie o saltar sobre él.

La altura de nuestro colchón debe ser tomada desde la parte central del mismo, ya que los cierres perimetrales comprimen el colchón, pudiendo llegar a diferencias de entre 2 y 3 centímetros. Para corroborar la altura de nuestro colchón, recomendamos dejarlo apoyado sobre una superficie plana, colocar sobre la parte superior una regla o elemento plano muy ligero (que no comprima el acolchado) y con una regla en el lateral, medir la distancia entre la superficie plana de la base y la regla o el elemento plano colocado sobre el colchón. Es importante dejar que el colchón recupere su forma tras el desembalado durante al menos 24 horas antes de usarlo o comprobar la medida. Hay que tener en cuenta que el margen de tolerancia en las medidas del colchón, tanto en ancho, largo o alto son de +/- 3cm.Para obtener más información, visite nuestro blog.

Desde SonnoMattress recomendamos voltear el colchón de pies a cabeza cada 3 meses, y si el colchón se indica como doble cara (se puede usar por ambos lados) alternar un cambio de pies a cabeza con una vuelta de una cara a otra. Un truco para no olvidarnos de cambiar el colchón es hacerlo con cada cambio de estación.

Recomendamos que ponga el colchón sobre una base firme como un canapé, una base tapizada o en el suelo, no se recomienda sobre somieres laminados.

Debido al uso de forma diaria y continuada de un colchón, se puede producir un ligero hundimiento denominado “efecto huella” en la zona dónde mayor tiempo descansamos. Esto se considera normal y no se trata de un defecto de fabricación. Esta variación o hundimiento puede ser de hasta 3 cm y es completamente normal debido a los materiales suaves, acolchados ligeros y tejidos con los que están fabricados los colchones, pero esto no afecta a la integridad del colchón ni a tu descanso. Puedes comprobar tú mismo si el ligero hundimiento que presenta tu colchón se trata de esta variación normal de uso o no. Pon una cuerda o hilo grueso a lo largo del colchón y mide los cm de hundimiento. Si está dentro de los 3cm que hemos comentado antes se considera normal, y si excede estos cm ya podemos hablar de un hundimiento atípico. Las cualidades internas del colchón se mantienen intactas.

Generalmente, al elegir la medida de nuestra cama, nos encontramos con la limitación del espacio de nuestra habitación. Sin embargo, es recomendable elegir camas de al menos 90cm de ancho para camas individuales y 135cm para camas dobles. Para el largo es conveniente que sea al menos 10 cm superior a nuestra altura para garantizar el reposo completo de nuestro cuerpo estirado.